Tendría yo unos 7 años cuando escuché hablar del general Malespín.Mi abuelo, un hombre amante de las letras y el idioma, había cultivado en la familia el usar este código que se dice fue inventado por el general salvadoreño Francisco Malespín en las guerras civiles centroamericanas del siglo XIX.
Por eso, no era raro escuchar a don Rogelio Martínez Augustinus decir: "Los diponfis comememos pindifi" (Los domingos comemos mondongo) o preguntar "¿Hay piris (moros) en la costa?" (historia familiar que data de las visitas de mi padre a mi madre como novios).
Además, también se cultivó la menos glamorosa costumbre de gritar "memal", cuando aparecía cierta sorpresiva emergencia casera casi tan cotidiana como incómoda. (Dejaré que más adelante ustedes la traduzcan).
Por eso, años después y ya viviendo en Costa Rica, con gran sorpresa descubrí que tanto la palabra "Tuanis" como la palabra "Brete", ambas de uso diario en Tiquicia, tenían su origen en este curioso código Malespín, que simplemente consiste en sustituir a por e/i por o/b por t/f por g/p por m, y viceversa.
"Tuanis", viene de tuani (bueno), y "Brete" de breteji (trabajo). Igual pasa con "Pelis", que viene de peli (malo).
Palabras en Malespín son todavía utilizadas en Nicaragua, de ahí que la cercanía con el país de Felix Ruben García Sarmiento haya influido en el hablar costarricense. (y en el hondureño, a juzgar por mi abuelo).
En esta transcripción de un artículo, escrito por Oscar Bakit el 11 de noviembre de 1990 en La Nación y titulado: Pequeño y viejo tesoro centroamericano, podrán leer más del tema, o por supuesto, en la página de nuestro amado oráculo colectivo: Wikipedia.
Así que ya lo saben, si alguien les dice que "Tuanis" viene de "Too Nice," díganle sin dudar: ¡Andás mardodi!
