Wednesday, March 26, 2008

Mi hija... ¡La gata pródiga!

Durante mi estadía fuera del país y por recomendación de la amiga que me la regaló, decidí dejar a Paulina en casa de unas personas que crían gatos persas. Siendo la mía más de sangre Herediana que Iraní, debí haber visualizado que tendríamos problemas.

Al parecer, según me contó Rebeca (la apenada muchacha dueña del criadero) mi gata convivió normalmente sus primeros 4 días en compañía de Phillippe (pronunciado en versión francesa), su gato persa blanco que bien podría ser la versión gatuna de Brad Pitt (si Brad Pitt tuviera además un ojo verde y otro azul).

Pero al quinto día fue obvio que Paulina no es ninguna Angelina, pues al parecer convenció a Phillippe (quien por lo que me cuentan, hasta la llegada de mi gata nunca había ni siquiera intentado conocer el mundo exterior) a abrir un agujero en su casa y escapar juntos a explorar el vecindario. No tengo detalles de bajo que argumentos pero sospecho que hubo alguna manipulación de promesas "físicas" que luego no serían cumplidas (mi gata es operada y ya no manifiesta interés por los gatos).

Según supe el dia de mi regreso, Phillippe regresó el mismo día golpeado y con un ojo en condiciones muy graves (no tengo detalles si fue el azul o el verde) mientras Paulina se dedicaba a vagar por el vecindario, llegar a comer y luego simplemente regresar a su nueva vida de hija pródiga (Tampoco se sabe si fue ella la agresora).

Así vivió Paulina por dos semanas, incluyendo la Semana Santa, hasta el dia de hoy que fui informado que en efecto la muy cómoda seguía llegando a comer pero no se dejaba atrapar.

Y para todo esos que me han dicho que los gatos "se encariñan con la casa y no con los dueños" les cuento que mi hija me reconoció. Pues al sólo llegar, escucharme y olerme comenzó a maullar en un tono que sonaba bastante como a reclamo. Y después de unos minutos de "negociación" (que incluían comida) Paulina se dejó atrapar sin protesta alguna.

Así que ahi lo tienen: Mi antisocial, rebelde, callejera y mala influencia de hija ha vuelto a casa. Phillippe ya está bien de su ojo y además tiene novia (otra Persa, pues creo que no vuelve a confiar en una "raza mixta"), Rebeca y su mamá pueden descansar del estrés de la gata escapada, ¿y yo? Yo volveré a tener que con quien pelear por las cosas aruñadas, quebradas y llenas de pelo... Y seré nuevamente un padre feliz.

8 comments:

  1. Me gusta que Paulina no crea en el clasismo. Es muy probable que el Brad Pitt felino también haya aprendido la lección de que por el hecho de ser un gatazo no todas las gatas caen a sus pies. Me gusta la esencia de espíritu rebelde que tiene Paulina. Felicidades al padre pródigo!

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  2. Pues esa sería la forma positiva de verlo: Que tiene carácter! Pero honestamente lo que pensé es que mi gata es una corrompe persas anti social!

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  3. Es probable que simplemente ella siga el viejo y conocido slogan: "Think Different"
    Al rato lo antisocial es solo que es una gata genio :D

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  4. Que bueno que no se fue muy lejos y que volvio sin golpes.

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  5. Si la gata corrompe, ha de ser por el ejemplo, digo, que el padre es el dalai lama de su hija......

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  6. Siervo Gabry11:16 AM

    No sabía que tenías una hija!!

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  7. D: Pues no sé si es genio. Pero lo que sí es en estos momentos es co dependiente. No se me separa! Creo que quedó traumada.

    Shaine: She's tough man! es una gata de calle (aunque nunca había salido)!

    Will: Que te pasa? Yo soy un padre ejemplar!

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  8. NATALIA SOTO12:39 PM

    Roge, mi alegria de ver a Pau de nuevo en tus brazos me hace muy feliz, pues mira, la madre no es una santa y aun no se ha dejado operar, asi que... de tal madre... En fin, es mejor pelear con ellos por lo que quiebran, que saberlos perdidos. Te juro que es verdad !

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