Se acerca el 14 de febrero y mientras algunos corren haciendo planes y leo cada vez más mensajitos de amor en Hi5, Facebook o el MSN Messenger, también veo no pocas frases como "Muerte a los peluches" o "Dos días para la crucificción de cupido" (Siendo esta última una hábil combinación entre amargura y blasfemia).Y bueno, si eres de los que odia el "Día de San Valentín", tienes consuelo. Un artículo de Carl Zimmer para la revista Time, comprueba lo que todas las canciones de El Buki y Paquita la del Barrio ya nos habían revelado: El amor es sólo una ilusión.Según Zimmer, "Hay razones para concluir que el romance más bien parece haber sido moldeado por la poco sentimental mano de la evolución" ¡Por lo visto Darwin no tuvo mucha vida amorosa! (algo que era de esperarse teniendo como hobby observar tortugas en Islas Galápagos).
Al parecer todo se explica como la búsqueda a largo plazo de la salud de la progenie: Es decir que lo que conocemos como romance no es más que es un "Mecanismo de Compromiso" desarrollado para crear un vínculo duradero entre dos humanos y garantizar que los niños sobrevivan hasta llegar ellos mismos a la edad reproductiva, ¡Qué romántico! ¿Verdad?
Lo peor de todo es que al parecer ni en eso somos tan diferentes a los animales (aunque de eso yo ya tenía mis sospechas).
Sin embargo hay esperanza, pues el autor termina asegurando que aunque el enamorarse sea un proceso de nuestra natura, sigue siendo un sentimiento excepcional. Así que si conoces a un(a) "amargado(a)" que necesites consolar o a un(a) "ilusionado(a)" que sea urgente calmar, haz clic aquí y mándale este artículo... quizás le sirva.
Por mientras... ¿Dónde dejé los fósforos para la hoguera de peluches?

